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Article

Publication Date

2009

Abstract

Considerar a la Iglesia Católica un actor central en la construcción legal del sexo y la sexualidad en América Latina podría parecer un anacronismo dados los recientes escándalos en que se ha visto involucrada, [1] la introducción de cláusulas estableciendo la separación de la Iglesia y el Estado en las constituciones latinoamericanas y las quejas de la Iglesia misma en torno a cómo ha perdido influencia y capacidad de inspirar devociones entre los latinoamericanos. No obstante, quienes han estado involucrados en la reforma de reglas sobre derechos sexuales y reproductivos en la región y un número considerable de académicos que han estudiado estas reformas, coinciden en señalar que la Iglesia Católica ha sido el mayor obstáculo para el logro de una mayor equidad sexual. [2]

[1] La Iglesia Católica se ha visto involucrada en dos grandes escándalos en la última década. En 2002, y todavía hoy, fue acusada y considerada responsable por los daños causados a personas abusadas sexualmente por sacerdotes en casos en los que las autoridades eclesiásticas conocieron de los hechos y no castigaron apropiadamente a los sacerdotes en cuestión. El escándalo de abuso sexual en los Estados Unidos inició en febrero de 2002 en Massachusets con un titular del Boston Globe acusando a las autoridades eclesiásticas de no investigar y castigar los actos de abuso sexual por sacerdotes. Véase: http://www.boston.com/globe/spotlight/abuse/overview/ ). La Iglesia Católica no sólo ha tenido que pagar millones de dólares a título de perjuicios sino que aprobó una política de cero tolerancia en la reunión de la Conferencia Episcopal en Dallas 2002. El reporte más completo del abuso sexual por sacerdotes en los Estados Unidos, conocido como el Jonh Jay report, puede descargarse de la página web de la Conferencia Episcopal: http://www.bishop-accountability.org/reports/2004_02_27_JohnJay/. Un reporte sobre el caso de la región de Fern en Irlanda se ha vuelto famoso bajo el nombre de Fern Report. Puede descargarse en: http://www.bishop-accountability.org/ferns/. En 2009, por otra parte, una cantidad considerable de católicos se pronunciaron contra la decision del Vaticano de suspender la excomunión de los cuatro obispos Lefrebvistas, incluyendo a Richard Williamson, quien es conocido por negar el holocausto. En respuesta a esto el Papa Benedicto XVI tuvo que escribir una carta a los Obispos de la Iglesia Católica explicando su decisión. La carta se puede conseguir en: http://media.npr.org/documents/2009/mar/pope.pdf. El hecho de que el Papa hubiese tenido que escribir esta carta ha sido interpretado como un signo de la fragmentación al interior de la Iglesia Católica y del aislamiento del Papa mismo. Véase http://www.npr.org/templates/story/story.php?storyId=101789591. Véase también Juan Camilo Maldonado, “El timonel de Benedicto” en El Espectador, febrero 6 de 2009 (explicando cómo el cardenal colombiano Darío Castrillón terminó siendo responsable y castigado por la decisión del Papa) ; “El Papa condena de nuevo el Holocausto y anuncia que viajará a Tierra Santa” en Espectador, febrero 12 de 2009; “El Papa explica por qué anuló la excomunión del obispo que niega el holocausto” en El Clarín, marzo 11 de 2009 (señalando que el Papa estaba dolido por la vehemencia de las acusaciones formuladas en su contra a raíz de este incidente); “Alemanes se suman a críticas contra Benedicto XVI” en La República, febrero 4 de 2009; “Merkel critica a Benedicto XVI por caso de obispo Lefrebvista” en El Mercurio, febrero 4 de 2009, entre muchos otros.

[2] En este sentido, Diego Freedman apunta: “la defensa del liberalismo asegura un poder político neutral en donde las mujeres no vean condicionada su libertad individual por mandatos propios de doctrinas religiosas.” Diego Freedman, “Estado laico o Estado liberal” en La Trampa de la Moral Única, Campaña por la Convención de los Derechos Sexuales y Reproductivos, Campaña por el 28 de setiembre y Tu Boca es Fundamental contra los Fundamentalismos, 2005, pp. 36-55. Véase también Juan Marco Vaggione: “La iglesia, sin lugar a dudas, constituye el mayor obstáculo a la liberalización del género y la sexualidad en América Latina” Juan Marco Vaggione, “Entre Disidentes y Reactivos: Desandando las fronteras entre lo Secular y lo Religioso” in ibid, pp. 57-75. Julieta Lemaitre en una versión previa del ensayo que presenta en este evento también ha argumentado que la Iglesia Católica ha intervenido en los procesos políticos sobre derechos sexuales y reproductivos en muchos países de la región y pregunta: “¿Cómo debemos reaccionar ante la evidente intervención de la Iglesia como actor con opinions y participación política?” Julieta Lemaitre, “La Iglesia Católica es un actor político ilegítimo en materia de sexualidad y reproducción… Respuesta a Juan Marco Vaggione” (manuscrito sin publicar en poder de la autora). Así mismo puede verse el trabajo de Guillermo Nugent, “El Orden Tutelar: para entender el conflicto entre sexualidad y políticas públicas en América Latina” en ibid, pp. 6-36. Mala Htun, es más, ha argumentado que la liberalización de la legislación sobre igualdad sexual y derechos reproductivos está más fuertemente relacionada con el papel dela Iglesia Católica en cada país que con las características de sus sistemas politicos en terminus de su carácter democrático o dictatorial. Véase Mala Htun, Sex and the State: Abortion, Divorce, and the Family under Latin American Dictatorships and Democracies, Cambridge, Cambridge University Press, 2003.

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Trabajo presentado en el SELA 2009, dedicado al tema de Derecho y sexualidades, en Asunción, Paraguay, como parte de la sesión sobre “El Papel de la Iglesia.”

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